Un hallazgo intrigante
El descubrimiento reciente de dos acuarelas originales pertenecientes a una edición de 1903 de El libro de la selva, obra de Rudyard Kipling, ha soltado una corriente de interés en la comunidad artística. Estas acuarelas, que permanecieron por décadas en una vivienda familiar en Londres sin que sus propietarios conocieran su verdadero valor histórico, han reavivado el interés por el icónico universo visual del autor y anticipan cifras récord en la próxima subasta.
La historia detrás de las acuarelas
Al confirmar su linaje, la familia propietaria se dio cuenta de que restauraban “una pieza perdida de la historia visual de El libro de la selva“. Este descubrimiento es particularmente notable dado que, de las 16 acuarelas y un frontispicio originales creados para una edición de lujo por los gemelos británicos Edward Julius Detmold y Charles Maurice Detmold, solo se conocía la existencia de otras cuatro.
Detalles de la subasta
Las obras serán presentadas en el mercado del arte por la casa de subastas Roseberys el 10 de marzo, con una expectativa de venta individual que ronda entre las 15.000 y 20.000 libras esterlinas (aproximadamente entre USD 20.240 y USD 26.990). La importancia de estas acuarelas se debe a que el conjunto original, conocido como Sixteen Illustrations of Subjects From Kipling’s “Jungle Book”, solía desmantelarse para enmarcar sus láminas, lo que hace que encontrar obras intactas sea un fenómeno raro.
El legado de los Detmold
Este redescubrimiento fortuito contrasta con la profunda influencia que los Detmold tuvieron en la iconografía de Kipling, ya que su trabajo ha definido la estética de dicho relato a lo largo de generaciones. Las acuarelas fueron encargadas por la editorial Macmillan & Co. para una edición limitada, y a lo largo del tiempo, los ejemplares completos se han vuelto raros, siendo solo uno de ellos parte de la colección de la Library of Congress.
Las acuarelas a subastar
Las obras ahora a subasta, cada una firmada por los hermanos, ilustran escenas clave de la narrativa kipliniana. Una de ellas, creada por Edward (firmada como “EJD”), muestra al protagonista Mowgli junto a su protector, Bagheera, resaltando la fragilidad del niño en contraste con la tensión del felino, capturada a través de técnicas de lavado texturizadas. La otra acuarela, de Maurice (firmada “M DETMOLD”), representa una escena vibrante de un grupo de monos en la ruina de Bandar-log, rodeados de exuberante vegetación, subrayando la riqueza natural del relato.
Un aumento en el interés
La rareza de estas ilustraciones originales de los Detmold aumenta el atractivo de la subasta, ya que solo seis acuarelas —incluyendo las recién descubiertas— han sobrevivido, mientras que el resto se encuentra en manos privadas, el Museo de Historia Natural de Londres y el National Trust del Reino Unido. Recientemente, el National Trust exhibió en la antigua casa de Kipling en East Sussex una de las cuatro acuarelas restantes, The Return of the Buffalo Herd, lo que resalta aún más el valor patrimonial de estos trabajos.
Lara L’vov-Basirov, representante de Roseberys, enfatizó la singularidad de poder pujar por dos de las seis acuarelas originales conocidas, dada la rareza de encontrar versiones impresas debido a que generalmente se consideraban obras de arte individuales y se enmarcaban, disolviendo así los portafolios en el proceso. Este hallazgo y su futura venta abren una ventana al pasado del arte británico y a la memoria visual de uno de los libros más icónicos de la literatura inglesa.



















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