Desempeño mixto en el sector de Combustibles y Energía
El sector de Combustibles y Energía (CyE) ha comenzado el año 2026 mostrando resultados mixtos: aunque se observa una disminución en el ingreso de divisas debido a la caída de precios internacionales, el saldo comercial ha mejorado gracias a una significativa reducción en las importaciones.
Según datos del INDEC, las exportaciones de enero alcanzaron un total de u$s781 millones, lo que representa el 11,1% del total de las ventas externas del país. En comparación con el mismo mes del año anterior, este monto representa una caída del 14,1% con respecto a los u$s909 millones de enero de 2025. La caída ha sido principalmente atribuida a la disminución de precios, que bajaron 13,2%, mientras que las cantidades enviadas solo disminuyeron 1,0%, indicando que la reducción fue más por la cotización que por el volumen.
Concentración de exportaciones en la Patagonia
Desde una perspectiva territorial, la región patagónica ha reafirmado su papel central en la exportación de energía. En enero, esta región despachó u$s456 millones, lo que equivale al 58,39% del total del sector. Este dato no solo refleja la importancia estructural de las cuencas del sur —en particular Vaca Muerta y la producción convencional— sino también la creciente dependencia del país en el complejo hidrocarburífero como generador de divisas en un contexto de restricciones externas.
Superávit comercial por caída en importaciones
El rendimiento del sector también se ha visto influenciado por las importaciones. En enero, las compras externas de combustibles y lubricantes totalizaron u$s163 millones, lo que significa una reducción del 21,0% en comparación interanual. Esta disminución se debe tanto a la reducción de las cantidades importadas, que cayeron 15,5%, como a los precios más bajos, que bajaron 6,7%.
Como resultado de esta dinámica, el saldo comercial en el sector energético se ubicó en un superávit de u$s618 millones. Este resultado es importante para el alivio del frente externo del país, sobre todo en un momento en que el Gobierno busca consolidar reservas y mantener el equilibrio cambiario. Sin embargo, este desempeño positivo se asocia más con la contracción de las importaciones que con un aumento significativo en las exportaciones.
Exportaciones de petróleo crudo: descenso notable
El petróleo crudo continuó siendo el componente principal en el sector energético. En enero de 2026, las exportaciones alcanzaron u$s402 millones FOB, representando el 51,4% del total exportado por el sector. Sin embargo, este valor muestra una caída notable respecto a diciembre de 2025, cuando las ventas externas sumaron u$s654 millones FOB. Durante gran parte del año anterior, las despachadas se habían mantenido por encima de u$s500 millones, indicando una desaceleración significativa.
Disminución en precio y cantidad de crudo
La caída en los ingresos por divisas se atribuye a la combinación de precios y volúmenes. El precio promedio del crudo exportado se situó 24,7% por debajo del nivel de enero del año pasado, mientras que las cantidades disminuyeron 10,1%.
Este cambio ha sido principalmente influenciado por la cotización internacional, dado que el barril de Brent pasó de un promedio de u$s79 en enero de 2025 a u$s66 en enero de 2026, lo que ha impactado directamente en el valor exportado. Esto resalta la alta sensibilidad del complejo energético argentino a las fluctuaciones del mercado internacional.
Estados Unidos, un socio crucial en las exportaciones
En el ámbito comercial, Estados Unidos se ha consolidado como un socio estratégico para el sector energético. Las exportaciones de combustibles y energía a este mercado alcanzaron u$s248 millones en enero, lo que representó el 26,36% del total vendido a ese destino. El crudo se afirmó como el principal producto exportado hacia Estados Unidos, en un contexto donde la relación energética bilateral ha cobrado mayor relevancia en la agenda comercial.
Perspectivas para el futuro
El comienzo de 2026 envía un mensaje contundente: el sector energético continúa siendo uno de los pilares del frente externo argentino, pero su evolución depende en gran medida de variables externas. La caída del Brent ha restringido los ingresos a pesar de que los volúmenes exportados permanecen relativamente estables. Al mismo tiempo, el superávit comercial se ha mantenido gracias a las menores importaciones, un fenómeno que podría no repetirse si hay un repunte en la actividad económica o un aumento en la demanda interna de combustibles.
De cara a los próximos meses, el desafío radica en aumentar los volúmenes exportables y diversificar los destinos en un entorno internacional caracterizado por la volatilidad de precios y tensiones geopolíticas. Mientras tanto, el complejo energético sigue siendo una de las principales fuentes de dólares genuinos para la economía argentina, aunque con márgenes que se vuelven cada vez más sensibles al ciclo global.



















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